Por Russell Gutiérrez
Regresó Lino Rivera, el manager que hizo protagonistas a los Leones. Viene de buen humor, servicial como siempre y feliz de ha
ber sido papá hace nueve días… aunque con el sentimiento a flor de piel por la pérdida de Gustavo Ricalde. En cuanto al club es claro: Yucatán va por su tercera final en fila.
Platicar con Lino es grato. Dice que aunque Tigres y Diablos ahora tengan extranjeros son los Leones el rival a vencer. De boca de otro se oiría pedante pero por alguna razón que tiene que ver con el carisma de él suena bien. “Tener extranjeros ayuda pero no es garantía. Nosotros nos hemos apoyado en la base nacional aunque hemos tenido extranjeros. Ellos van por todo, que cada quien hagan lo suyo”.
Para Lino haber dirigido este invierno por primera vez en México, con Guasave, fue importante. Dice que la trascendencia está en haber visto de cerca de sus peloteros que juegan allá pero sobre todo a los rivales que enfrentará. Rivera se enorgullece de lo bien que se habla de los Leones en la Liga del Pacífico. “La organización ha crecido. Ahora ves aficionados allá con sus uniformes de Yucatán y ya muchos peloteros manifiestan que les gustaría jugar aquí, ya no sólo con Diablos o Tigres como antes”, dijo.
Es cierto que este año será más complicado. Cuanto más se espera más se exige. El público no se conforma con menos y Lino lo sabe. Comenta que una ventaja es aunque el equipo es joven ha madurado. Cada quién sabe su labor y hay armonía. Cuando llegan los playoffs ya hay más confianza por la experiencia que se tiene.
Lino observa videos de Gustavo Ricalde y se nota afectado por su partida. Lógico, Ricalde confió en él hace tres años cuando el club se iba a pique y le dio el timón a Lino que venía de ser cesado en Monclova. “Hicimos un gran equipo”, dijo.
Lino regresó. La afición espera que siga la magia. No será fácil. Nunca lo fue.
Regresó Lino Rivera, el manager que hizo protagonistas a los Leones. Viene de buen humor, servicial como siempre y feliz de ha
ber sido papá hace nueve días… aunque con el sentimiento a flor de piel por la pérdida de Gustavo Ricalde. En cuanto al club es claro: Yucatán va por su tercera final en fila.Platicar con Lino es grato. Dice que aunque Tigres y Diablos ahora tengan extranjeros son los Leones el rival a vencer. De boca de otro se oiría pedante pero por alguna razón que tiene que ver con el carisma de él suena bien. “Tener extranjeros ayuda pero no es garantía. Nosotros nos hemos apoyado en la base nacional aunque hemos tenido extranjeros. Ellos van por todo, que cada quien hagan lo suyo”.
Para Lino haber dirigido este invierno por primera vez en México, con Guasave, fue importante. Dice que la trascendencia está en haber visto de cerca de sus peloteros que juegan allá pero sobre todo a los rivales que enfrentará. Rivera se enorgullece de lo bien que se habla de los Leones en la Liga del Pacífico. “La organización ha crecido. Ahora ves aficionados allá con sus uniformes de Yucatán y ya muchos peloteros manifiestan que les gustaría jugar aquí, ya no sólo con Diablos o Tigres como antes”, dijo.
Es cierto que este año será más complicado. Cuanto más se espera más se exige. El público no se conforma con menos y Lino lo sabe. Comenta que una ventaja es aunque el equipo es joven ha madurado. Cada quién sabe su labor y hay armonía. Cuando llegan los playoffs ya hay más confianza por la experiencia que se tiene.
Lino observa videos de Gustavo Ricalde y se nota afectado por su partida. Lógico, Ricalde confió en él hace tres años cuando el club se iba a pique y le dio el timón a Lino que venía de ser cesado en Monclova. “Hicimos un gran equipo”, dijo.
Lino regresó. La afición espera que siga la magia. No será fácil. Nunca lo fue.
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