Russell Gutiérrez
Los Leones están en su peor escenario y además en su peor momento. La desbordada animación tras la gran inversión para la construcción de este plantel pasó al amargo dolor de ser sotaneros y ahora de perder NUEVE juegos al hilo. Duelen más las formas que las derrotas. Al menos 4 de esos 9 partidos se los sacaron a Yucatán de la bolsa, en la octava o novena entradas, 2 con sendas ventajas de 8x4. Para rematar el domingo se quedaron a un strike de ganar y los Tigres los tendieron 6x5…
Van 47 de 113 juegos, menos de la mitad, pero de continuar así Yucatán que va 14-33 con porcentaje de .298 podría convertirse en la peor edición melenuda de la historia “superando” a la de 1987 que tuvo 51-74 y .408 de porcentaje. La temporada melenuda es un catálogo de formas diferentes de perder. Primero faltaba bateo, cuando éste se medio compuso (van antepenúltimos con .279) entonces los abridores no pasaban de la tercera entrada, y cuando finalmente eso empezó a mejorar ahora el relevo parece no poder aguantar las ventajas por amplias que sean. Increíble.
Muchos pensarán que no hay disposición, que los peloteros no quieren. No es así. Yo he visto todos los juegos y he observado reacciones y actitudes. No va por allá. Luchan, pelean, sufren… pero siguen perdiendo pese a no bajar la guardia. Más de la mitad de los partidos, 26 de 47 (55 por ciento) se han definido por 2 carreras o menos. En ellos las fieras van 11-15 y en juegos por diferencia de UNA carrera 9-12. Yucatán percibe el aroma del triunfo, casi puede tocarlo, pero el manjar no llega a su boca. La afición, la de MEJOR ASISTENCIA en la zona Sur este año, pasó de la ilusión al desconsuelo. Unos se quejan, gritan, algunos tratan de mantener la calma y otros hacen ejercicios de fe. Todos sufren. No es fácil. Más cuando se enteran que Luis Fonseca batea .345 con 2 homeruns desde que llegó a Veracruz (13 juegos) y que Mike Bianucci lleva 4 cuadrangulares en 5 juegos con Monclova donde batea .529. ¡Plop!
Los números son fríos. Yucatán, en una zona de PITCHEO, es último de la LMB en efectividad (6.50), primero en carreras recibidas (331) y bases concedidas (193); segundo en homeruns admitidos (51) sólo detrás de Puebla (54) que juega en un parque de bateo. Poco que agregar. Todos saben que aquí el éxito se construye lanzando. El pitcheo manda, más en el Sur. La rotación, sin contar a Josh Durbin quien sólo abrió un partido, tiene récord de 4-12. Jonathan Castellanos va 3-3 mientras Javier Martínez, Jesús Aurelio Rodríguez y Alex Armenta (0-1 con Yucatán) no han ganado pese a tener algunas buenas salidas y dejar juegos en ventaja. De aquella línea de preparadores y cerrador del Héctor “Choco” Navarro, Ricardo Gómez y Luis Vizcaíno sólo queda la ilusión. ¿Quién lo hubiera pensado? ¡Nadie! Las estadísticas previas soportaban el plan. Además el bateo recibió un duro golpe con la lesión del cuarto bat Roberto Saucedo. ¿Algo más? Sí, Armenta salió lesionado lanzando en Cancún. Al parecen no fue grave. Ufff
Muchos cuestionan porqué trajeron al pitcher novato yucateco Manuel Rodríguez, sencillo, porque la Liga obliga a usar lanzadores y bateadores novatos en un determinado número de innings y turnos. No viene a ser la salvación aunque fue usado a la hora cero en Cancún ante la falta de brazos disponibles. Viene a hacer lo que le toca, a desarrollarse. Manuel, de 17 años, tiene talento.
La realidad es una, la primera mitad de la temporada queda muchísimo a deber. La directiva dice que no bajará la guardia. Que vienen más movimientos y que irán por el milagro en la segunda mitad (no segunda vuelta). Están a 9.5 juegos de la zona de recalificación. Quedan 66 partidos a partir de hoy que visiten a Campeche. Sigue la acción por La Comadre 98.5 y www.sipse.com/98.5
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