Russell Gutiérrez
Chana, Juana y su hermana se han confabulado. Cuando no es una es otra pero los Leones no encuentran esa seguidilla de triunfos que haga a los fanáticos entrar en confianza. Nadie está cómodo con un récord de 3-8, junto con Tijuana y Aguas al peor de la LMB. Al principio la falta de carreras agobiaba. En los primeros 8 partidos el promedio de anotaciones no llegaba ni a 2 por juego. Así los 2 triunfos ante Oaxaca, 2x1 y 1x0, fueron una proeza. Y cuando las carreras llegaron, anotaron 19 en la serie ante Pericos, entonces defensiva y pitcheo hicieron agua y permitieron 22 en contra, 7 de ellas sucias, dando lugar a 2 derrotas más.
Algunos han entrado en pánico y ya hay quien pide sangre. Exigen triunfos y para ello cambios. Hay una verdad ineludible: este equipo fue conformado para pelear por los primeros puestos. Así debe ser. Para ello se renovó el plantel y se invirtió mucha lana. Pero los resultados están por debajo de lo prometido. Mucho. Nadie debe eludir su responsabilidad. Lo saben los directivos, manager, coaches y peloteros.
Ayer dijo el presidente del club, Erick Arellano, que la cosa debe mejorar. Esperan que en el Foro Sol los que están quedando cortos a la ofensiva salgan del hoyo. Casos como el Chapis Valencia o Iván Araujo. Nadie está exento de culpa pero no es buscando culpables que se solucionan las cosas. Por otro lado el pitcheo será exigido a tope esta semana. Yucatán subió al noveno sitio en efectividad colectiva (4.82) pero aún no es lo que se espera porque en Yucatán siempre se espera mucho de los lanzadores. Algunos creen que falta profundidad. Y por ahora los números apoyan esa teoría.
Sin bateo y con deslices defensivos y de pitcheo no se va a ningún lado. Yucatán es último en bateo colectivo con .243 y en carreras anotadas con 34. La comprometida situación ha hecho cambiar el estado de ánimo de algunos fanáticos de la esperanzadora emoción por la construcción del plantel competitivo a la zozobra del mal inicio. Y ya que hablamos de la afición hay que destacar el apoyo recibido tras 7 juegos en casa, en donde a pesar del récord negativo de 3-4 el promedio de concurrencia está en 4,750 personas por sesión. Con promociones o no, y las hubo muy buenas, queda claro que la respuesta de los parroquianos ha sido positiva.
El reporte en el seno del equipo, al menos al momento de escribir esta columna, es de calma. La confianza viene del historial del personal. El enfermo no está grave pero requiere cuidadosa vigilancia para no llegar a ese status. Al momento ya hubo un movimiento, afortunado por cierto, con la llegada de Gil Velázquez, líder bateador del club con .429 y muy seguro a la defensiva. El californiano de padres mexicanos tomó el sitio del venezolano Maikol González (.200 en 5 partidos y varios errores).
A partir de hoy las fieras visitan a los Diablos (5-6) y el fin de semana estarán en Tijuana ante los Toros (3-8). Todos los juegos estarán en radio a través de La Comadre 98.5 y www.sipse.com/98.5. Para terminar una felicitación para nuestro compañero de deportes de Milenio Novedades, Marco Moreno, por el nacimiento ayer de su primer hijo. Abrazo para él y para Flor, su señora. Que sea cuarto bat el chamaco.
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