RIVERA A PUNTO DEL SIN HIT CON CARRERA
LE FALTO UN OUT. RECIBIO CARRERA SUCIA EN LA PRIMERA
EXHIBICION DE INCAPACIDAD DE LOS UMPIRES
GANA CAMPECHE EN CHIHUAHUA
Por Russell Gutiérrez
La jornada de este miércoles en el Kukulcán en la que los Leones vencieron por partida doble a los Sultanes, 9x1 y 2x0 tuvo mucho para recordar… y para lamentar. Para recordar una soberbia labor del zurdo Oscar Rivera (8-2) quien se quedó a dos srikes de lanzar un juego sin hit aunque con carrera.
Otra labor sublime del zurdo que dejó el sabor agridulce del extraordinario trabajo que realizó combinado con el desconsuelo de que se le haya escapado otra hazaña a su ya ilustre carrera. Ni hablar. Para lamentar la PESIMA actuación de los umpires y la actitud belicosa de algunos jugadores del Monterrey.
OSCAR EN PLAN GRANDE
Oscar lanzó un juegazo. Tremendo. No iba a ser sin hit ni carrera ya que en la misma primera entrada los Sultanes le anotaron mediante una base, un error y un fly de sacrificio. Pero fue todo lo que hicieron. A partir de ahí el dominio fue casi total. Edgar Quintero se embasó con golpe en la segunda y Erubiel Durazo con base en la cuarta. Llegó a la séptima con el juego sin hit y esa maldita carrera sucia en contra. Sacó los primeros dos outs y… Carlos Rodríguez, el catcher suplente que había entrado en la cuarta por la expulsión de Adán Muñoz que ya comentaré, le pegó un “podrido” que cayó a terreno cortó del central. Rivera ya lo tenía en cuenta de 0-1. Qué coraje.
Lógicamente no se trataba de un juego sin hit ni carrera pero sí de uno sin hit CON CARRERA. En 1994 Mercedes Esquer, otro legendario zurdo de los Leones... y de los Sultanes, había lanzado un partido así en Saltillo al vencer a los Saraperos 3x1 en nueve entradas.
La cara de Oscar lo dijo todo al final. Hizo una mueca y golpeó su guante con la mano apenas ponchó al siguiente bateador, Quintero, para terminar el juego. “Hubiera preferido que me lo pegaran (el hit) en la primera o en la segunda entrada”, dijo el zurdo que ya está en el libro de récords por haber lanzado un juego perfecto en play offs en 2005 y un sin hit ni carrera de siete entradas en 2006.
Oscar parece hecho para estos grandes momentos. Lanzó con un dominio extraordinario pese a que tuvo que esperar mucho más tiempo del normal en la banca mientras los umpires daban una lección de ineptitud casi tan majestuosa como la labor del zurdo sinaloense.
Al final Lino Rivera nos expresó su pena porque no se haya concretado esta obra destinada de todas formas al retortijón. El manager sin embargo valoró no sólo lo cerca que estuvo la hazaña sino también el momento en el que vino esta gran salida del zurdo. “Esta gran labor llega en un buen momento. Nuestros abridores no habían podido hacer su trabajo en los últimos días y esto nos hace bien. Aunque había batallado un poco en gira ya sabemos que en Mérida Oscar es tremendo”, comentó el estratega quien hasta hace unos años era lanzador en la Liga Mexicana.
Tratando de ver las cosas con filosofía podemos pensar que si no le hubieran pegado el hit a Rivera quizá el pitcher se iba a pasar mucho tiempo pensando en la base que dio en la primera tanda a Agustín Murillo, en el error de receptor Said Gutiérrez que lo avanzó a tercera y en el fly de Erubiel que produjo una carrera más sucia que la consciencia de los umpires… y eso ya es decir.
En resumen, Rivera lanzó un gran partido, uno más en su carrera y eso lo vamos a recordar por un buen tiempo.
UMPIRES SIN AUTORIDAD
También vamos a recordar a los umpires Gilberto Ramos, Jaime Gutiérrez y Demian Hernández.
En la cuarta entrada José Hernández pegó un homerun con la casa llena por el izquierdo. Así lo marcaron Ramos y Hernández que estaban en home y tercera, en la raya aludida. La repetición dice que su juicio fue correcto pero la repetición es lo de menos. Ellos ASI LO VIERON, por eso LO MARCARON, punto. Monterrey protestó airadamente y ahí comenzó todo. Los Sultanes se les fueron encima. Ahora no fueron pechazos. Adán Amezcua inventó una nueva modalidad: aventó a empujón limpio a otro compañero sobre los azules. Los jueces aguantaron demasiado. Cuando se cansaron de tanta mentada finalmente botaron a uno, a Amezcua.
Empezó la tibieza. Esa tibieza de huevos mañaneros en el desayuno. Esos huevos que quizá faltan en la dieta de los umpires para echarle más ganas. Se reunieron, deliberaron no sé qué pues ya habían marcado LO QUE VIERON y… revocaron la decisión: ¡Foul! Mmm quizá el umpire peor colocado, Jaime Gutiérrez, vio mejor.
Yucatán protestó entonces. En un acto de autocontrol Lino salió a reclamar con extraordinaria mesura. Gandhi lo hubiera envidiado. Ahora se pasó de bueno. ¡Bien por él! Pero sí llamó la atención. Sólo levantó la voz. Tenía razón para armar un pancho.
Los umpires sabían que la regaron al cambiar la decisión. Al menos de eso estaban seguros. Tardaron casi 20 minutos hablando entre ellos (¿?), yendo a su vestidor o al palco directivo situado atrás de home (¿?). Regresaron, siguieron hablando (¿?). Llamaron a Lino y le explicaron. Creo que le suplicaron que regresara a Hernández al bat y a los corredores a las bases. Una cátedra de inseguridad. Exhibición de falta de autoridad.
Cambiar una decisión es terrible. Peor dejar claro a todos su inseguridad. Combinación de temor y falta de capacidad para solventar la situación. Si ya habían cambiado, primer error, entonces no cabía más huateque: Foul y punto. A jugar. Llamar a juego con autoridad, no suplicando piedad.
Nula capacidad para ser lo que se les encargó: la autoridad en el terreno. Yo he defendido a los umpires cuando fallan. Es de humanos errar. Pero echar a perder el espectáculo por incapacidad es otra cosa. Me molesta la falta de personalidad para decidir. Sea cual sea la decisión hay que tener pantalones para mantenerla.
La Liga Mexicana tiene que hacer algo. Urge. Ya son muchas regadas de este tipo. No necesitamos loritos que repitan las reglas sino gente pueda aplicarlas. Con capacidad para RESOLVER los problemas en el terreno sin pedir chichi a quién sabe quien. ¿Cómo pueden pedir los umpires respeto si ellos no se dan a respetar? Todos ya saben que con un grito cambian de opinión.
En el segundo partido el manager Félix Fermín reclamó con gusto un conteo sin que el umpire pusiera un alto. Una cosa es la prudencia y otra la falta de autoridad.
Seguro que los umpires nuevos se tiene que equivocar. Así se aprende. Pero tampoco tan seguido y por la misma causa. Esta liga ofrece un espectáculo profesional y de nivel. Para estar en ella se requiere un mínimo. No es para cualquiera. Una cosa es la juventud y otra la … otra cosa
NOTA DE SALACION
Justo esta semana se publicó un artículo mío sobre la difícil profesión de umpire y lo bien que estaba trabajando la Liga en la búsqueda de nuevo talento. Por cuestiones de impresión de la revista La Parrao esa nota escrita hace un mes, antes de tanto lío, vino a salir ahora. Me lleva.
BLANQUEA LEONES EN EL SEGUNDO
El segundo juego quedó 2x0 con triunfo para Obed Vega quien trabajó cinco entradas con dos carreras, cinco hits, ¡siete ponches! y tres bases. Luego lanzaron Fernando Villalobos y Luis Navarro. Ambos un inning y se les embasó uno. Por alguna razón no trabajó José Vargas cuando el juego estaba para que buscara su rescate 21 en fila. Puede ser que ya necesitaba descanso. A la ofensiva Luis Matos pegó homerun solitario.
SULTANES MAL PORTADOS
Mal los Sultanes. No me refiero a que perdieron los dos juegos y sólo hicieron una carrera, sucia por cierto. Me refiero a su actitud. Lamentable espectáculo de Amezcua cuando lo botaron. Pero no fue el único. Cuando salió del juego el abridor Dan Serafín aventó su guante a la tribuna. Quizá le gritaron. Puede ser pero aún así jamás debe agredir, menos físicamente, al público.
En el segundo juego Gaudencio Aguirre hizo la finta de aventar algo o golpear a un joven que estaba en las gradas. Al parecer el chavo le dijo algo cuando el pelotero iba al bullpen. Muy mal.
El público no debe meterse con los jugadores y eso lo debe cuidar la autoridad en la tribuna, especialmente la policía. Sin embargo, si el pelotero amenaza o agrade a la afición él mismo está dando pie a algo más grave. Atención Liga Mexicana. Esperemos el reporte de los umpires, la autoridad en el… mmmm. Bueno, mejor no esperamos nada.
GANA PIRATAS A CHIHUAHUA
Por su parte los Piratas de Campeche le ganaron 10x9 a Chihuahua. Héctor Estrada empató la serie a su hermano Paquín. Otro juego dramático para los Piratas. Otro por diferencia de una.
Ganó Ismael “Makanaki” Castillo (4-5). Hubo homeruns de Rubén Rivera (14) de tres carreras y Robert Pérez (9) solitario. Salvó el partido Matt Hammons (6) quien de nuevo lanzó desde la octava y otra vez sufrió de más. Aceptó doble y sencillo, dio una base y tiró dos wilpitches en 1 2/3. Admitió una carrera y anotaron dos corredores que le dejaron. Ponchó a uno.
Los Paquines, muy apegados a aquello de cambiar pitchers y bateadores dependiendo de si el rival es zurdo o derecho, usaron entre ambos a 38 peloteros. Chihuahua metió a jugar a 21. Ayudó la expulsión de Benjamín Gil para un cambio más. De los 38 participantes 13 fueron lanzadores. Campeche usó a siete pitchers.
Se mandaron ocho robos. Piratas logró dos de tres y Chihuahua cuatro de cinco incluida su segunda doble estafa de la serie. Demond Smith robó una de dos y llegó a 27 como líder de la Liga. Quincy “La Fiesta” Foster robó dos de dos y se acercó. Lleva 25.
Escríbanme a temaspeloteros@gmail.com
Tratando de ver las cosas con filosofía podemos pensar que si no le hubieran pegado el hit a Rivera quizá el pitcher se iba a pasar mucho tiempo pensando en la base que dio en la primera tanda a Agustín Murillo, en el error de receptor Said Gutiérrez que lo avanzó a tercera y en el fly de Erubiel que produjo una carrera más sucia que la consciencia de los umpires… y eso ya es decir.
En resumen, Rivera lanzó un gran partido, uno más en su carrera y eso lo vamos a recordar por un buen tiempo.
UMPIRES SIN AUTORIDAD
También vamos a recordar a los umpires Gilberto Ramos, Jaime Gutiérrez y Demian Hernández.
En la cuarta entrada José Hernández pegó un homerun con la casa llena por el izquierdo. Así lo marcaron Ramos y Hernández que estaban en home y tercera, en la raya aludida. La repetición dice que su juicio fue correcto pero la repetición es lo de menos. Ellos ASI LO VIERON, por eso LO MARCARON, punto. Monterrey protestó airadamente y ahí comenzó todo. Los Sultanes se les fueron encima. Ahora no fueron pechazos. Adán Amezcua inventó una nueva modalidad: aventó a empujón limpio a otro compañero sobre los azules. Los jueces aguantaron demasiado. Cuando se cansaron de tanta mentada finalmente botaron a uno, a Amezcua.
Empezó la tibieza. Esa tibieza de huevos mañaneros en el desayuno. Esos huevos que quizá faltan en la dieta de los umpires para echarle más ganas. Se reunieron, deliberaron no sé qué pues ya habían marcado LO QUE VIERON y… revocaron la decisión: ¡Foul! Mmm quizá el umpire peor colocado, Jaime Gutiérrez, vio mejor.
Yucatán protestó entonces. En un acto de autocontrol Lino salió a reclamar con extraordinaria mesura. Gandhi lo hubiera envidiado. Ahora se pasó de bueno. ¡Bien por él! Pero sí llamó la atención. Sólo levantó la voz. Tenía razón para armar un pancho.
Los umpires sabían que la regaron al cambiar la decisión. Al menos de eso estaban seguros. Tardaron casi 20 minutos hablando entre ellos (¿?), yendo a su vestidor o al palco directivo situado atrás de home (¿?). Regresaron, siguieron hablando (¿?). Llamaron a Lino y le explicaron. Creo que le suplicaron que regresara a Hernández al bat y a los corredores a las bases. Una cátedra de inseguridad. Exhibición de falta de autoridad.
Cambiar una decisión es terrible. Peor dejar claro a todos su inseguridad. Combinación de temor y falta de capacidad para solventar la situación. Si ya habían cambiado, primer error, entonces no cabía más huateque: Foul y punto. A jugar. Llamar a juego con autoridad, no suplicando piedad.
Nula capacidad para ser lo que se les encargó: la autoridad en el terreno. Yo he defendido a los umpires cuando fallan. Es de humanos errar. Pero echar a perder el espectáculo por incapacidad es otra cosa. Me molesta la falta de personalidad para decidir. Sea cual sea la decisión hay que tener pantalones para mantenerla.
La Liga Mexicana tiene que hacer algo. Urge. Ya son muchas regadas de este tipo. No necesitamos loritos que repitan las reglas sino gente pueda aplicarlas. Con capacidad para RESOLVER los problemas en el terreno sin pedir chichi a quién sabe quien. ¿Cómo pueden pedir los umpires respeto si ellos no se dan a respetar? Todos ya saben que con un grito cambian de opinión.
En el segundo partido el manager Félix Fermín reclamó con gusto un conteo sin que el umpire pusiera un alto. Una cosa es la prudencia y otra la falta de autoridad.
Seguro que los umpires nuevos se tiene que equivocar. Así se aprende. Pero tampoco tan seguido y por la misma causa. Esta liga ofrece un espectáculo profesional y de nivel. Para estar en ella se requiere un mínimo. No es para cualquiera. Una cosa es la juventud y otra la … otra cosa
NOTA DE SALACION
Justo esta semana se publicó un artículo mío sobre la difícil profesión de umpire y lo bien que estaba trabajando la Liga en la búsqueda de nuevo talento. Por cuestiones de impresión de la revista La Parrao esa nota escrita hace un mes, antes de tanto lío, vino a salir ahora. Me lleva.
BLANQUEA LEONES EN EL SEGUNDO
El segundo juego quedó 2x0 con triunfo para Obed Vega quien trabajó cinco entradas con dos carreras, cinco hits, ¡siete ponches! y tres bases. Luego lanzaron Fernando Villalobos y Luis Navarro. Ambos un inning y se les embasó uno. Por alguna razón no trabajó José Vargas cuando el juego estaba para que buscara su rescate 21 en fila. Puede ser que ya necesitaba descanso. A la ofensiva Luis Matos pegó homerun solitario.
SULTANES MAL PORTADOS
Mal los Sultanes. No me refiero a que perdieron los dos juegos y sólo hicieron una carrera, sucia por cierto. Me refiero a su actitud. Lamentable espectáculo de Amezcua cuando lo botaron. Pero no fue el único. Cuando salió del juego el abridor Dan Serafín aventó su guante a la tribuna. Quizá le gritaron. Puede ser pero aún así jamás debe agredir, menos físicamente, al público.
En el segundo juego Gaudencio Aguirre hizo la finta de aventar algo o golpear a un joven que estaba en las gradas. Al parecer el chavo le dijo algo cuando el pelotero iba al bullpen. Muy mal.
El público no debe meterse con los jugadores y eso lo debe cuidar la autoridad en la tribuna, especialmente la policía. Sin embargo, si el pelotero amenaza o agrade a la afición él mismo está dando pie a algo más grave. Atención Liga Mexicana. Esperemos el reporte de los umpires, la autoridad en el… mmmm. Bueno, mejor no esperamos nada.
GANA PIRATAS A CHIHUAHUA
Por su parte los Piratas de Campeche le ganaron 10x9 a Chihuahua. Héctor Estrada empató la serie a su hermano Paquín. Otro juego dramático para los Piratas. Otro por diferencia de una.
Ganó Ismael “Makanaki” Castillo (4-5). Hubo homeruns de Rubén Rivera (14) de tres carreras y Robert Pérez (9) solitario. Salvó el partido Matt Hammons (6) quien de nuevo lanzó desde la octava y otra vez sufrió de más. Aceptó doble y sencillo, dio una base y tiró dos wilpitches en 1 2/3. Admitió una carrera y anotaron dos corredores que le dejaron. Ponchó a uno.
Los Paquines, muy apegados a aquello de cambiar pitchers y bateadores dependiendo de si el rival es zurdo o derecho, usaron entre ambos a 38 peloteros. Chihuahua metió a jugar a 21. Ayudó la expulsión de Benjamín Gil para un cambio más. De los 38 participantes 13 fueron lanzadores. Campeche usó a siete pitchers.
Se mandaron ocho robos. Piratas logró dos de tres y Chihuahua cuatro de cinco incluida su segunda doble estafa de la serie. Demond Smith robó una de dos y llegó a 27 como líder de la Liga. Quincy “La Fiesta” Foster robó dos de dos y se acercó. Lleva 25.
Escríbanme a temaspeloteros@gmail.com
1 comentario:
eii si mis piratas los mejores !!! los amuu saludos a rivera!!!
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