martes, 12 de septiembre de 2017

LMB: TOROS CAMPEONES EN ÉPOCA DE CAMBIO

Russell Gutiérrez

Los Toros de Tijuana finalmente completaron la obra y se proclamaron con todo merecimiento campeones de la Liga Mexicana 2017, un título que habían acariciado en los 3 últimos años tras regresar la plaza fronteriza al circuito en 2014 al tomar el lugar de los Petroleros de Minatitlán. No fue casual. Tijuana ha disputado las 3 últimas finales de la Zona Norte y las 2 última de la Liga. Además, este año fueron los superlíderes del campeonato y remacharon su gran actuación superando a unos Pericos de Puebla a los que enfrentaron por segunda vez en la Serie del Rey. Tijuana se convirtió apenas en el cuarto equipo en los últimos 15 años que gana el título tras haber liderado el standing general durante el campeonato. Los anteriores fueron: Tigres de la Angelópolis en 2005, Sultanes de Monterrey en 2007 y Diablos Rojos del México en 2014.

Mucho se hablará, en español y en inglés, del triunfo de los astados por la polémica sobre la forma en la que los Toros se organizaron con una gran cantidad de peloteros “pochos”, de doble nacionalidad, jugadores nacidos en los Estados Unidos pero parte de familias mexicanas. El presidente del Monterrey, Pepe Maíz, ha criticado en los últimos años esa situación. Pero quiérase o no Tijuana no violó ley alguna, juegan aprovechando los beneficios legales del sistema y lo que tienen más a mano. Los demás clubes pudieron haberlo hecho igual salvo por una cuestión clara, los peloteros de doble nacionalidad por lo general juegan como mexicanos pero cobran más que éstos pues de otra forma no les sería tan atractivo venir. En teoría el volumen de inversión así se incrementa al subir los costos de operación. Como quiera que sea el trabajo de los Toros ha sido muy interesante en todos aspectos, no sólo en el deportivo, ya que ha sido la segunda mejor plaza en asistencia a su estadio en los últimos años sólo por detrás de los Sultanes. El reporte oficial de la LMB dice que metieron 608,819 fanáticos en sus 56 partidos de temporada regular más 130,165 en sus 8 juegos de play offs y Serie del Rey. Casi 740 mil asientos ocupados en una plaza que por su cercanía con la frontera con Estados Unidos literalmente compite en el tema del béisbol con partidos de las Grandes Ligas.

Queda claro que el manejo del negocio en Tijuana ha sido exitoso y los resultados en la respuesta del público y desde luego en lo deportivo los pone ahora a la cabeza de la LMB. Y vaya que esa zona tan alejada de nosotros está tomando una fuerza importante en el tema de la pelota en México ya que ahí cerca, en Mexicali, los (Caballeros) Águilas ganaron a principios de año la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico.

Este triunfo de los Toros, merecido a todas luces, marcará un punto de cambio en la pelota de nuestro país. Por lo pronto deja la presidencia de la LMB el yucateco Plinio Escalante, hombre íntegro que hizo excelente labor. Ojalá alguien aproveche sus conocimientos. Viene Javier Salinas, un directivo surgido del fútbol que trae ideas nuevas, esas que en el beisbol, deporte muy tradicionalista, son difíciles de implantar. Viene un cambio radical, a partir de 2018 se jugarán, como en el soccer, 2 torneos cortos. Y eso implicará retos nuevos, sobre todo para los equipos que han batallado para cumplir económicamente con una sola temporada larga. Pudiera venir una renovación y hasta la desaparición de quienes no aguanten el paso. De nacimiento no nos gusta para nada la “futbolización” de un deporte que es tan diferente. Para nada. Pero demos el beneficio de la duda y esperemos. Son modelos de negocio diferentes, en realidades diferentes. Por lo pronto este año la TV abierta llamada nacional regresó a transmitir la LMB, un esbozo quizá. Esperemos sea sólo un inicio y que sea benéfico. De cualquier manera debemos ser agudos en el análisis y defender nuestro juego, a sus equipos y aficionados. Termina así una temporada más y Tijuana es digno campeón, con sus argumentos han construido una escuadra que tras haber jugado 3 finales de zona y 2 de liga seguidas aspira a convertirse en club histórico. Parece el fin de una época en la LMB y si es así esperamos el inicio de una nueva y aún más atractiva. Con mejor nivel de pelota, con un espectáculo más atractivo y con mejores servicios y beneficios para los aficionados y para quienes inviertan en él. Gracias a todos los que nos siguieron toda la temporada en las transmisiones radiofónicas de los juegos de los Leones, quienes nos siguieron en nuestros programas de TV, columnas y redes sociales. Muchas Gracias. Termina la temporada pero el beisbol seguirá. Felicidades a Tijuana con quienes está como coach el yucateco de Tixkokob Enrique Couoh.


 @sipse_air

lunes, 4 de septiembre de 2017

LMB: LAS FIERAS OTRA VEZ EN LA ORILLA

Russell Gutiérrez

Los Leones quedaron eliminados por tercera vez en fila en la Serie de Campeonato del Sur y por segunda vez ante Puebla que les ha ganado todas las 4 series de play offs que han jugado. Y el término de moda es fracaso. Todos parecen estar de acuerdo. Hay razones: la alta expectativa que generó un plantel lleno de figuras, lo sucedido en los años previos y la histórica inversión. Yucatán tenía que ser protagonista. Los hermanos Arellano dijeron tras la eliminación del 2016 que no llegar a la Serie del Rey sería un fracaso. Y no llegaron, pese a dominar a placer la Zona Sur en el rol regular, una división donde la mayoría tuvo récord perdedor. Más claro ni el agua. ¿Pero porqué se perdió?

En medio del ardor de la derrota se oye de todo incluido el clásico “se vendieron” o “no quisieron”, esto absolutamente fuera de lugar, más obra del hígado que del cebero. Yucatán perdió porque no estableció su ofensiva con todo y que sus principales refuerzos llegaron para eso. Batear es cuestión de ritmo y sus bats no lo tuvieron por falta de juego, lesiones o lo que sea. No batearon oportunamente. Punto. Gente clave como Ricky Álvarez (.182, Hr, 3CP en 9 jgos), Leo Heras (.182, 2CP), Esteban “Pony” Quiroz (.118, 2CP en 6 jgos) o Ronnier Mustellier (.185, 2CP en 8 jgos) no aportaron lo que se esperaba. Juan Francisco pegó .250 con 2Hrs y 5CP y Yuniesky Betancourt .200 con 2 Hrs y 4CP. Al final no fueron factor. Y así aunque los lanzadores se fajaron en la mayoría de los juegos no tuvieron respaldo.

Yucatán que bateó poco ante León en la primera ronda (.206) había sido OPORTUNO pues pegó .320 con corredores en posición anotadora para hacer 19 carreras en 4 juegos y dejó a 14 hombres en base. Pero ante Puebla (5 juegos) aunque batearon más (.269) no fueron oportunos, sólo compilaron .216 con gente en posición de anotar y dejaron a ¡40 corredores en base!

Para rematar cometieron errores claves a la defensiva que pesaron, sobre todo considerando que 3 de los 5 juegos se definieron por una carrera y otro por 3. Las pifias derivaron en 5 carreras sucias que combinadas con la pobre ofensiva los mataron.

Muchos juzgan también los movimientos en el pitcheo. La falta de paciencia a Jonathan Castellanos quien fue removido en la misma primera entrada con apenas 2 carreras en contra cuando en los últimos 5 años había ganado 7 decisiones en Puebla, en varias de ellas con labores de menos a más. Fue relevado por Yoanner Negrín, quien pese a su calidad, no fue la solución en 2 relevos y desfasó el trabajo habitual del bullpen. Se tomaron altos riesgos y fallaron.

Si para muchos la temporada fue un fracaso yo sí apunto que contratar a los mejores peloteros, a los más caros y estrellas, sólo ayuda a aspirar al título, lo acerca, pero NO LO ASEGURA. Nunca. Hay mil ejemplos. Los títulos no se compran, hay que ganarlos como Yucatán en 2006 ante el trabuco Sultanes.

Este año parecía que ya todos habíamos leído la sinopsis de la película y sólo íbamos al campo a dar fe que se cumpliera. Parecía un hecho que Yucatán jugaría la final. Pero el beisbol nos ha recordado no dejar de respetar al juego y al rival. Porque habrá que reconocer que Puebla jugó mejor: bateó mejor, pitcheó mejor, defendió mejor e hizo los mejores movimientos. Y quitarles el mérito sería injusto. Yucatán falló. Claro que falló pero restarle mérito al ganador es mezquino. No importa cuánto se invirtió al final hay que pitchear, batear y defender para ganar. Y hacer los ajustes precisos. ¿Hubiera ganado Yucatán con Willie Romero y “Cacao” Valdez? No lo sabremos. Es ocioso, quizá. También tuvieron su oportunidad. Curioso porque cuando estaban muchos igual los criticaban.

Todos los aficionados melenudos querían ganar pero no se dio. ¿”Ya merito”?  Quizá, pero habría que ver un poquito más allá de la nariz… En los últimos 10 años Monterrey ha llegado 8 veces a la final del Norte y 3 veces a la Serie del Rey sin ganar la temporada. Y es un tremendo club. ¿No?

¿Contentos? No. ¿Satisfechos? Tampoco. ¿Motivados para internarlo de nuevo haciendo los ajustes que hagan falta? Creo que sería mejor. Gracias a todos los que nos acompañaron toda la temporada por La Comadre 98.5. Viene la Serie del Rey Pericos-Toros y hay que disfrutarla, son merecidos finalistas. Y terminando en lo local viene la Liga Meridana. Mientras aquí ya habrá tiempo para saber ¿quién se va?, ¿quién se queda? y ¿qué pasó con Mustellier? Tiempo al tiempo.

@sipse_air